Caves of Matanzas

Hotel Yara (1946)

Every hotel has its hallmark. In this case, it’s the property’s name, plethoric with symbolism and patriotism for Cubans, although, the property was actually named after Josefa Luz Carballo Benet’s nickname, since she was born on October 10, 1901, and was also the wife of Arganza, the owner.

Hotel Rio Mar (1896-1957)

Facing the Vigia Square, at Rio Street No. 1 and very close to the mouth of the San Juan River, its name was a tribute to the site where it was built.

During the 1840s, this edifice of great beauty was already part of the structures which characterized the architectural image of Plaza de Colon, now Plaza de la Vigia.

La Lonja Hotel was previously located at Calzada de Tirry No. 57, where it was operated as a hotel, restaurant and café. In 1910, its name was changed to Nueva Lonja and referred to as a café-restaurant and hostel. An engraving of the building was published in the Nomenclator, dated 1883. The facility still stands, after several transformations, and is considered atypical with regards to the urban context on Calzada de Tirry.

Hotel La Diana (1861-1887)

The building formerly used as a hotel still stands. It is located in Plaza de la Libertad (previously Plaza de Armas), at Santa Teresa No. 15, on the corner of Milanes Street. A store with the same name occupied the site since 1830. Its first owner was Don Joaquin Ferrer, who sold it to Don Lope Davalos that same year. Davalos became its absolute owner since he acquired the user rights. After 1880 others would follow.

Bonifacio Byrne nació en la ciudad de Matanzas en el año 1861 y desapareció físicamente en 1936. Educado en la propia Matanzas, desde la adolescencia tuvo inclinación por la literatura y sus manifestaciones. En su ciudad natal frecuentó el Círculo Literario y entabló relaciones con los entusiastas de la escritura. En 1890 fundó los periódicos La Mañana y La Juventud Liberal.

 

En 1896 Bonifacio Byrne tuvo emigrar a los Estados Unidos por razones políticas, en el exilio se dedicó a labores separatistas y fundó, en Tampa, el Club Revolucionario, del cual fue secretario. Durante su estancia en esa ciudad trabajó como lector de tabaquerías y colaboró en los periódicos Patria, El Porvenir y El Expedicionario. Despues de regresar a Cuba en el año 1899 fue secretario del Gobierno Provincial de Matanzas y de la Superintendencia Provincial de Escuelas. En 1909 fundó el periódico El Yucayo y realizaba colaboraciones  en La Primavera, El Ateneo, Diario de Matanzas, El Fígaro y La Discusión.

 

1915 la ciudad de Matanzas lo declaró hijo emérito y en ese mismo año se trasladó a Nueva York para reponer su quebrantada salud. Obtuvo galardones poéticos en los juegos Florales de Sancti Spíritus (1916) y Matanzas (1934). Fue miembro fundador del Grupo Índice (1935). Era socio correspondiente de la Academia Nacional de Artes y Letras. Cultivó también el teatro con sus piezas El anónimo (1905), Varón en puerta (1905), El legado (1908), Matanzas en 1920; o, El espíritu de Martí (1908) y Rayo de sol (1911), algunas de ellas publicadas, según consigna su biógrafo Israel M. Moliner. Dejó en preparación la novela Hijas y yernos, el libro de cuentos Letra menuda y la colección de poemas Voces del alma.

The construction project motel River on the outskirts of city to respond, since it was conceived, new concepts.

 

Is located near the river Canímar on Matanzas to Varadero road and a pool, tennis court, basketball and a grand staircase to the river for access to tourist yachts, plus 30 rooms with every luxury and comfort.

The triumph of the Revolution the building was not consistent with the original project and years later begins to be used as a Psychiatric Hospital.

 

Carilda Oliver Laura nació en Matanzas el 6 de Julio de 1922 y obtuvo el título de Doctora en Derecho Civil en la Universidad de La Habana, luego regresó a su ciudad natal para desempeñarse como abogada. Posteriormente Carilda ocupó un cargo en la biblioteca pública "Gener y del Monte" en la ciudad de Matanzas y también ejerció como profesora de dibujo, pintura y escultura.

 

Sus habilidades en la escritura fueron reconocidas en 1950 cuando obtuvo tres premios literarios; Primer Premio y Flor Natural en el Certamen Nacional por su "Canto a la bandera", Premio Nacional de Poesía del Ministerio de Educación por su libro "Al sur de mi garganta" y segunda mención de honor por su cuento "Deida" en el Concurso Internacional de Cuentos «Hernández Catá». Carilda Oliver Laura tambien ganó además el Premio Nacional en el Certamen Hispanoamericano organizado por el Ateneo Americano de Washington para conmemorar el tricentenario del nacimiento de Sor Juana Inés de la Cruz. El 12 de octubre del 2002, en su adorada ciudad de Matanzas, Carilda Oliver Labra quien había recibido el  Premio Nacional de Poesía y Premio Nacional de Literatura en 1997, recibió el galardón que lleva el nombre de José Vasconcelos de manos del presidente del Frente de Afirmación Hispanista, Fredo Arias de la Canal. Nustra entrañable escritora recibe el premio que lleva el nombre del relevante escritor mexicano en sus ochenta años. 

 

Carilda Oliver Laura es admirada y respetada por su notable obra y su calidad humana, y es sin duda alguna, una personalidad matancera de gran importancia.

Hotel Hewitt was probably built at a very early date, since the only news about it has to do with the collapse of the building when it was no longer a hotel. In spite of that, there are elements which distinguish it: for example, it was one of the few hotels in Versalles neighborhood during the nineteenth century. Considered an American hotel, the property was consumed in a fire and the insurance was collected.

The hotel belonged to Don Bernardo Junco y Morejon and Mr. Hewit. Both had insured their property: the first, the building, and the latter, the furniture.

The plan of this hotel was drafted practically at the end of the nineteenth century, and simply remained at that: a project. It seems that initially the property was to be part of a tourist development venture, concocted by American capital during a period marked by a sharp increase of US investments and penetration in the Cuban economy. Their plans however, were thwarted by the historical moment the country was going through (1892-1895), which coincided with the beginning of the War of Independence.

The fact that two hotels in the city bore the same name, Hotel Francés (French Hotel), during the same period, is probably due to two factors: the elegance, good taste and flair of everything French or – and I am more inclined towards the latter – according to European hotel categories, not all the rooms had a bathroom, which was either collective, with one on each floor, or for every 4 or 5 rooms.

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