Construcciones militares

Hacia el año de 1895, ante el impetuoso desarrollo de la insurrección mambisa, se procede a construir por el Gobierno Colonial, una serie de fortificaciones para guarnecer a la Ciudad de la posible entrada de las fuerzas insurrectas, a la manera de un “cinturón defensivo” que a la postre pareció ser poco efectivo.
Ubicados en puntos considerados en esa época las afueras de la Ciudad fueron levantadas con fines militares siguiendo una configuración arquitectónica de planta cuadrada y de una altura aproximada de entre 6 – 8 metros que alcanzan para producir tres niveles de fuego a barbecho.

Fueron levantadas de muros de cantería con entrepisos de madera, pretil almenado, una sola puerta de acceso y 23 escotillas repartidas entre las cuatro paredes perimetrales. En algunas de estas construcciones se disponía además de un ventanillo central de forma tal que permitiera la incorporación de alguna pieza de artillería poco calibre, además de permitir la vigilancia.
En la cubierta se disponía además de una caseta de madera para la guarnición y salida hacia la misma, aparte de producir una abrigada vigilancia.
Los más significativos de estos exponentes de la Arquitectura Militar cardenense lo son:
Fuerte denominado “Rojas” situado al centro de la Avenida de Céspedes entre las Calles 26 y 27.
Fuerte denominado “El Jagüey” situado en la Calle de Calzada entre Porvenir y Estero.
Fuerte denominado “Plá” situado a la salida de Cárdenas por la Carretera hacia Máximo Gómez. De todos los construidos ese era el más exquisitamente terminado según fuentes icnográficas consultadas. Actualmente esta en ruinas.
Fuerte denominado “El Retiro” situado en las afueras de Cárdenas en medio de las plantaciones pertenecientes a la Cooperativa “Roberto Fernández”. Se encuentra en ruinas.
Este ultimo fuerte se diferencia de los ubicados en el área urbana, el de poseer solamente dos líneas de fuego.